sábado, 28 de septiembre de 2013

Oración


A la Bienaventurada Virgen María


En ti se ha hecho carne la Palabra

de la que participamos, que contemplamos y que alabamos;

que predicamos y por la que vivimos.


Bajo tu amparo, hoy de nuevo,

nos consagramos al ministerio de la Palabra encarnada

y nos consagramos también a ti,

para que escuchando, como tú, interiormente la Palabra

y siendo ungidos por el Espíritu, del que tú fuiste sagrario,

nos dediquemos incansablemente a la predicación


del nombre de tu Hijo por el mundo.