lunes, 11 de junio de 2012

Renovemos nuestra decisión



Señor Jesús, 
que partiste y repartiste 
tu pan y tu vino, 
tu cuerpo y tu sangre, 
durante toda tu vida, 
y en la víspera de tu muerte 
lo hiciste también simbólicamente; 
te pedimos que cada vez que nosotros lo hagamos 
también "en memoria tuya" 
renovemos nuestra decisión 
de seguir partiendo y repartiendo,
como tú, en la vida diaria, 
nuestro pan y nuestro vino, 
nuestro cuerpo y nuestra sangre, 
todo lo que somos y poseemos. 
Te lo pedimos a ti, 
que nos diste ejemplo 
para que nosotros hagamos lo mismo, 
Jesucristo, Nuestro Señor.